lunes, 26 de abril de 2010

"Deep inside the jungles of Colombia, lives a rare breed...."

Hace poco pasaron en el Canal Cuatro de la televisión pública española un documental sobre el gravísimo problema de la utilización de menores de edad para cometer asesinatos (REC: Baby Sicarios). Este problema efectivamente existe en Colombia, y es condenable por todos sus lados (solo como ejemplo, vean esto y esto). Se agradece que este tema se discuta, para que se endurezcan los esfuerzos por erradicar este problema.

Sin embargo, en mi opinión el realizador de este documental se merece par cachetadas. No solo perdió una oportunidad para fajarse un super documental de un tema muy controversial, sino que por lo visto se le olvidó precisamente eso, que es un tema delicado. El amarillismo y el morbo dominaron, tratando de escandalizar (y no concientizar) a su público. Las entrevistas con los niños eran penosas, y el entrevistador formulaba las preguntas de tal manera que aseguraba la respuesta que estaba buscando, tipo:
ENTREVISTADOR: Tú has matado a mucha gente, ¿verdad?
NIÑO: Eeeeh, sí, a mucha gente.
ENTREVISTADOR: Y los has torturado también, ¿verdad?
NIÑO: Eeeeh, sí, los he torturado también...
ENTREVISTADOR: Y te gusta meter drogas y pegarle a tu hermanita, ¿verdad?...
 Etc. etc. etc...
Sin embargo, lo que más me molestó, fue que un gran pedazo (si no la mayor parte) del documental fue sobre la odisea de este señor buscando al mítico "baby sicario," tipo Steve Erwin buscando un super croc: "Crickey! I thing I just saw one of those baby killers!" Parecería que se le olvidó exactamente qué es con lo que estaba tratando: niños.

Bueno, y por si acaso, quisiera dejar claro que nada tiene que ver con la mala imagen de Colombia que crea este tipo de documentales. Pienso, por ejemplo, que La Sierra es excelente, y que vale mucho la pena verlo.

jueves, 8 de abril de 2010

Bad and Worse Corruption

Recomiendo este artículo de la revista Foreign Policy: "The Bad Kind of Corruption".

Me impresionó (y que nunca había considerado) lo similares que son los impuestos a la corrupción (al menos en lo que se refiere a los negocios):
On some level, it is no different from a tax, albeit one that gets deposited in a bureaucrat's pocket rather than the state treasury. Just as high tax rates can discourage business entry and growth, so too will a bribe "tax" on business.
Igualmente, la corrupción y los impuestos son más dañinos cuando hay incertidumbre de futuros cambios en las reglas del juego que los rigen. Lo que más me interesó del artículo es que se presta para hacer un paper de economía que investigue si hay alguna correlación entre cambios permanentes de políticas públicas e incertidumbre en como lidiar con la corrupción en los negocios (aunque pensandolo bien, deben haber cinco mil ya escritos, voy a tratar de buscar uno).

Duele pensar que en un país donde se roban una gran parte de la torta tributaria, los impuestos se pueden considerar como una expresión legal de corrupción...

"Slow and inelegant"

El día de ayer el Financial Times publicó no uno, sino dos artículos de Colombia. Uno es sobre el crecimiento económico colombiano (literalmente, lento pero seguro) y otro es sobre el estado de la infraestructura del país.

El primero me encantó. Hacía mucho un artículo no presentaba la realidad económica del país de una manera tan concisa y exacta. El artículo resaltó uno de los problemas más graves de la economía colombiana (su baja competitividad) al igual que sus dos causas principales (la revaluación del peso y la baja productividad laboral). El segundo, a pesar que en mi opinion presentó adecuadamente el contexto histórico del tema, fue un poco demasiado optimista con sus proyecciones al futuro (algunos puntos parecían recién sacados de una presentación de powerpoint del ministerio de transporte).

Ahora, lo que importa no es la exactitud de su contenido sino el hecho que los artículos son generalmente optimistas y salieron publicados en el FT. Si algo aprendí en LSE es que al FT le creen. Les aseguro que la rutina matutina de TODOS los inversionistas importantes incluye leer de cabo a rabo este periodico. También les aseguro que las decisiones que tomen el resto del día están influenciadas por lo que lean ahí. En la incertidumbre política y económica que vivimos en este momento, estos gestos se agradecen.

Tristemente, pasar de leerlo en el Financial Times a ver una menor dependencia en las exportaciones tradicionales, una reducción en los costos parafiscales del empleo formal y una red de carreteras adecuada, es otro cuento muy distinto.