El día de ayer el Financial Times publicó no uno, sino dos artículos de Colombia. Uno es sobre el crecimiento económico colombiano (literalmente, lento pero seguro) y otro es sobre el estado de la infraestructura del país.
El primero me encantó. Hacía mucho un artículo no presentaba la realidad económica del país de una manera tan concisa y exacta. El artículo resaltó uno de los problemas más graves de la economía colombiana (su baja competitividad) al igual que sus dos causas principales (la revaluación del peso y la baja productividad laboral). El segundo, a pesar que en mi opinion presentó adecuadamente el contexto histórico del tema, fue un poco demasiado optimista con sus proyecciones al futuro (algunos puntos parecían recién sacados de una presentación de powerpoint del ministerio de transporte).
Ahora, lo que importa no es la exactitud de su contenido sino el hecho que los artículos son generalmente optimistas y salieron publicados en el FT. Si algo aprendí en LSE es que al FT le creen. Les aseguro que la rutina matutina de TODOS los inversionistas importantes incluye leer de cabo a rabo este periodico. También les aseguro que las decisiones que tomen el resto del día están influenciadas por lo que lean ahí. En la incertidumbre política y económica que vivimos en este momento, estos gestos se agradecen.
Tristemente, pasar de leerlo en el Financial Times a ver una menor dependencia en las exportaciones tradicionales, una reducción en los costos parafiscales del empleo formal y una red de carreteras adecuada, es otro cuento muy distinto.
jueves, 8 de abril de 2010
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